El rompecabezas planetario

El rompecabezas planetario

Su mérito fundamental no radicó solamente en su capacidad para leer, entender y admirar el trabajo de sus colegas. Como muy pocos naturalistas de su época, llegó a comprender y deducir complejos fenómenos de la naturaleza, basado simplemente en sus observaciones. Es asombrosa la capacidad que tuvo para inferir, sin experimentar, el funcionamiento de complejos mecanismos naturales a partir de observaciones meramente descriptivas y basado tan sólo en sus experiencias como viajero y explorador. Humboldt pudo adelantarse a la aventura del descubrimiento científico, solamente con un libro de notas y sencillos instrumentos de navegación. Así recorrió la América tropical, armando con paciencia las piezas del rompecabezas planetario, e intuyendo fenómenos que hemos alcanzado a entender bien dos siglos más tarde. Una de las preguntas científicas más relevantes que se hizo, fue acerca de las causas de la riqueza y la variación biológica sobre la Tierra. Esta pregunta fundamental corresponde al campo general de lo que en la actualidad llamamos “diversidad biológica”. En la época en que escribió el Viaje a las regiones equinocciales, que contiene el visionario Ensayo sobre la geografía de las plantas, no se conocía aún la teoría de la evolución ni la historia geológica y climática del planeta. Medio siglo antes de Darwin, Humboldt esbozó algunas ideas que se vinculan con los conocimientos más modernos sobre la evolución biológica y geológica del planeta. En todos los casos sus esbozos fueron planteados como reflexiones sin mayor trascendencia. Sin embargo, muchas de estas ideas estaban anticipando grandes revoluciones científicas, que ocurrirían uno o dos siglos más tarde. Curiosamente, Humboldt tuvo la capacidad de anticipar las ideas de varios notables precursores de la ciencia, investigadores desconocidos en su momento que no fueron reconocidos, sino hasta después de su propia muerte.